Otra visión del Consejo de la Juventud

Soy nuevo en el Secretariado del Consejo de la Juventud de Zaragoza y en estos meses no he hecho sino aprender y disfrutar cada día más de nuestro trabajo. Inicié mi participación acudiendo a una asamblea el año pasado y en principio da gusto conocer que existe un órgano de participación social que represente las asociaciones juveniles de Zaragoza. Me sorprendió su seriedad y organización de la asamblea y el buen ambiente de después.

Primeros pasos:
Inicié mi participación en el Consejo con encuentros en los cuales nos reuníamos nuestros compañeros de candidatura y nuestros colegas del anterior secretariado. La primera impresión: Estar metiéndote en un terreno desconocido con guías que te muestran lo que hacer. Como toda situación en la que se junta un grupo de gente e intenta trabajar por algo en común, te ves arrojado a un nuevo espacio de aprendizaje. Pero en éste caso, el trabajo de unos pocos ha de representar y defender el trabajo de muchos. Es por ello que lo primero que sientes es que estás trabajando por una región especialmente activa de la juventud zaragozana y te sientes con la responsabilidad no sólo de trabajar sino de hacerlo bien: De la forma más representativa posible.

Centros del Consejo y sus trabajadores:
Una de mis mejores impresiones, si no la mejor, es el haber conocido la labor y el carácter de los trabajadores del consejo. A parte de ser de trato agradable, en seguida ves cómo están completamente concienciados de la importancia de su labor y de que forman parte de una organización especial. Su trabajo y su disposición desborda sus obligaciones y ello es debido a que creen en el Consejo, creen en su labor y en su figura. Además son buenos conocedores de la mayoría de los temas que pueda importar al Consejo, lo que supone un apoyo fundamental para una persona que llega nueva al Secretariado. Son sin duda un “Couch” y creo que es fundamental congeniar con ellos para que las cosas vayan sobre ruedas. Debo recordar para los que no lo sepan que el centro de servicios y de préstamo del consejo son pioneros en España. Una medida “renovable” en una sociedad donde hay que pagar por todo.

El equipo de trabajo:

Día contra el racismo
Día contra el racismo

Una de las cosas que más me asustaban era el no crear un buen ambiente de trabajo con el resto de miembros del secretariado. De momento hemos conseguido formar un buen equipo y no quiero ni imaginar qué seria esto si no fuera así… En el fondo no se trata de algo que dependa de nuestra ideología sino de nuestro carácter, puesto que ideologías muy distintas pueden converger y realizar un buen trabajo si tienen un carácter abierto y tolerante.

Un compromiso con la juventud y las asociaciones:
El punto que más me atrae de formar parte del consejo es poder trabajar por la juventud, ya que creo que la juventud debería ser valorada y me preocupa el lugar que ocupamos a nivel simbólico, ya que condiciona irremediablemente nuestra situación. Las creencias de las personas no son neutras, afectan en las decisiones y actos que realizan y si la sociedad piensa que “no valemos” debemos hacer ver que “si valemos”. Es aquí donde entra el juego el ejemplo de las asociaciones juveniles: Pobladas por una diversidad de voluntarios que no se quedan en las opiniones sino que trabajan por lo que quieren al margen del resto de sus obligaciones. Y ello lo consiguen llevando una agenda muy apretada por realizar sus ideales.
Los jóvenes valemos, como demostramos en nuestro trabajo asociativo. Pero no basta con eso, debemos hacernos valorar. Por ello creo que es muy importante tomarse en serio nuestra participación en el Consejo, que es tomarse en serio la participación social.

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