Oliver Soto, presidente de Jóvenes Federalistas Europeos (JEF)

Con frecuencia una de las mayores críticas desde la juventud a las políticas que se hacen en este campo es que no se suele tener en cuenta la opinión joven. No pocas veces ocurre que los mecanismos de participación existen pero éstos son desconocidos, cuando no simplemente poco aprovechados por los propios jóvenes creyendo que éstos no van a dar frutos. Éste es el caso de un programa poco conocido en nuestro país que pretende hacer aflorar la opinión de la juventud española y europea para crear mejores políticas.

El Diálogo Estructurado es una iniciativa de la Unión Europea que promueve la participación de jóvenes de todos los rincones de Europa en la vida democrática, y fomenta el debate para la creación de las políticas europeas de juventud a través de las deliberaciones entre jóvenes y responsables de dichas políticas. El Diálogo Estructurado promueve la formación de una ciudadanía activa entre la población joven que aporta su opinión para crear las políticas que sean más acordes a las necesidades de la juventud europea.

El Diálogo Estructurado permite a los decisores políticos conocer mejor las preocupaciones y la postura de la juventud europea con respecto a determinados temas de relevancia. El objetivo último del Diálogo Estructurado es aprobar políticas a nivel europeo de mayor calidad y que se apoyen más en la intervención de los actores sociales implicados, de manera que sea capaz de atacar de una forma más eficaz los problemas de la juventud. Entre otros logros, el Diálogo Estructurado ya ha dado sus primeros frutos, como ha sido la implantación a nivel europeo del Plan de Garantía Juvenil por el que se busca que en cada Estado de la Unión Europea se le ofrezca a todo joven una oferta formativa o de empleo en un tiempo inferior a los cuatro meses.

La clave de bóveda del Diálogo Europea es el encuentro entre las partes para diseñar los mejores planes de intervención joven. Esto significa colocar en un pie de igualdad a ciudadanos jóvenes y decisores políticos, para que quienes diseñen las políticas puedan adaptarlas a las necesidades e intereses de aquéllos que van a ser sus receptores. El elemento crucial para que este sistema funcione es la propia implicación de la juventud, que tiene también que hacer un esfuerzo por promover sus ideas y proponer los temas que les resulten de mayor interés. Sólo la combinación de una ciudadanía informada activa y responsable con unos decisores políticos abiertas a las demandas ciudadanas puede permitirnos diseñar mejores programas, de manera que las políticas que implementemos en Europa hagan el mejor uso posible de unos recursos limitados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *