En continuo movimiento

Los jóvenes vivimos en una continua situación de incertidumbre, no sabemos que será de nuestro futuro, no sabemos si algún día tendremos un trabajo estable, no sabemos si algún día podremos emanciparnos de la casa de nuestros padres, no sabemos si algún día podremos jubilarnos, no sabemos si algún día podremos alcanzar o rozar la felicidad. Y eso que constantemente nos dicen y nos repiten “que somos la generación más preparada de la historia de la humanidad”. ¿Para qué nos sirve?…

Ante esta situación no podemos quedarnos de brazos cruzados esperando a que nuestros padres, nuestros políticos o en definitiva los adultos, seáis siempre los que nos saquéis las castañas del fuego. Queremos ser nosotros mismos los que nos hagamos responsables de nuestro futuro, por ello estamos dispuestos a movernos, a ir al extranjero a trabajar, a estudiar, a aprender un idioma o simplemente a vivir una experiencia única que nos ayude a desarrollar y mejorar nuestras cualidades personales y profesionales.

Somos la generación de la LOGSE y de los comienzo del Plan Bolonia. Hemos crecido junto al televisor, mientras nuestros dos padres tenían que trabajar para que nosotros pudiéramos dedicarnos en exclusiva a estudiar. Hemos cambiado la calle y el parque, por la play y la nintendo. Hemos crecido en las asociaciones de tiempo libre, hemos participado para cambiar nuestra realidad, nuestro entorno, en definitiva nuestro futuro… haciéndolo desde diferentes perspectivas: la solidaridad, la cooperación, la política, el voluntariado, la investigación, el sindicalismo, la educación… Hemos sido los primeros en indignarnos un 15-M y en acampar para decir que ¡ya está bien!, que en definitiva no queremos seguir viviendo en esa incertidumbre, queremos que la cosa cambie a mejor, queremos ser parte de ese cambio social y queremos ser sujetos activos y protagonistas del desarrollo de nuestra ciudad.

Los jóvenes seguiremos en movimiento, porque queremos movernos, y porque queremos poner una semilla para que todos juntos rememos en la misma dirección, en la dirección el cambio. Queremos trabajar, independizarnos, estudiar, conocer el mundo, cambiarlo y participar. Somos ciudadanos y como tales conscientes de nuestros derechos y obligaciones. No podéis olvidar nuestra forma de ser y de actuar no es más que un reflejo de cómo sois y como actuáis los adultos, lo único que hacemos es copiar vuestro modelo y adaptarlo a nuestra realidad cotidiana. Quizás no somos los culpables, sino simplemente victimas del sistema, de este sistema que queremos cambiar, pero del que en el día a día nos dejamos llevar por sus comodidades. Aunque nos cuesta intentamos huir del individualismo, pero es un poso muy profundo que nos ha quedado de nuestro paso por el sistema educativo.

juventud en movimientoSomos conscientes de que el futuro que nos espera, dependerá únicamente del presente que construyamos entre todos. Aún estamos a tiempo de cambiarlo… ¿lo hacemos?…

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