Jóvenes y voluntarios

Soy Elena, voluntaria con la Fundación Canfranc en apoyo escolar. Voy todos los jueves de cinco a seis, con unos cuantos voluntarios más.

Siempre he querido apuntarme a algún voluntariado, pero éste es el primer año que he podido. Me parece que ofrecer tu ayuda a aquellas personas que lo necesitan y que no tienen la misma suerte que tú es gratificante, ya que te Algunos de los voluntarios de la fundación Canfranc de apoyo escolardas cuenta de que tu aportación, por pequeña que sea, ha ayudado a que el mundo sea un poco mejor.

Seguramente viajando hasta África, o cualquier país empobrecido (no tiene porque ser sólo de África) puedas ofrecer más ayuda que aquí, pero eso no significa que realizando cualquier otro tipo de voluntariado no aportes nada.

Desde mi voluntariado puedo ayudar a muchos niños a aprender, ya qué: o en su casa no pueden ayudarles, o no tienen con quién quedarse por las tardes, o, o, o. Hay mil razones. Y no sólo en mi voluntariado, también puedes ayudar a ancianos, a personas discapacitadas, a Iglesias, etc… simplemente aportando un poco de tu tiempo.

Al principio piensas que puede ser un tostón, recorrerte media ciudad para estar una hora haciendo deberes con unos niños que no conoces de absolutamente nada, pero en cuánto llegas y conoces a esas personas, te das cuenta de voluntarios fundación canfrancque no es una hora de tu tiempo malgastada sino que además de ayudarles a estudiar y a aprender, tú aprendes de ellos y te diviertes, y te apetece que llegue la siguiente semana para verles y desconectar del ajetreo de vida que lleva todo estudiante.

Te das cuenta de que aquellas personas que menos tienen, son de las que más puedes aprender y que por la mínima ayuda que les ofrezcas, ellas te lo agradecerán. Pienso que es una experiencia increíble hacer un voluntariado y que a todas esas personas a las que ayudas las haces un poco más felices.

 

Una experiencia de voluntariado

 

Al principio, yo no tenía en mente hacer un voluntariado. Ni me lo había planteado. Sin embargo, en la catequesis de confirmación que se realiza en el colegio donde estudio, una de las actividades obligatorias es, precisamente, realizar algún tipo de voluntariado. Así que, cuando me dieron la hoja para apuntarme, opté por elegir el que tenía más cerca de casa. Consiste en dar apoyo escolar a niños de primaria durante una hora a la semana, en mi caso los jueves, de 17:00 a 18:00.

Antes de que empezara, iba un poco temeroso de no saber qué me iba a encontrar ahí, cómo serían los chicos, qué problemas me darían, etc… Pero al final, todo fue muy bien. El primer día, llegué a la parroquia de San Valero con unos compañeros de curso que también hacían el mismo voluntariado. Nos recibió Laura una coordinadora que junto a Pilar, una profesora, nos explicaron en qué iba a consistir el voluntariado, para ello nos dieron unas pautas para realizar las tareas y luego nos presentamos a los chavales.

Son niños, en su mayoría inmigrantes, cuyas familias están en riesgo de exclusión social, que tienen graves problemas con los estudios, de ahí que mi trabajo como voluntario consista en ayudar a estos niños a hacer sus deberes, a estudiar y resolver las dudas que puedan tener a modo de refuerzo educativo para mejorar su rendimiento en el colegio.

Al principio, creía que esto no me iba a gustar. Que no iba conmigo pero ahora veo todo lo contrario, que con el
pequeño sacrificio de una hora a la semana (que, realmente se me pasa volando) puedo ayudar a varios niños a salir
el papel social del voluntariadoadelante con los estudios, y eso se traduce en una grata satisfacción personal.

De la experiencia vivida como voluntario, aunque es poca porque apenas llevo cinco meses, saco varias conclusiones:

• El voluntariado es una labor social muy importante porque ayuda a integrar en la sociedad a gente con dificultades que, de no contar con ayuda desinteresada, quizás se viera excluida y obligada a vivir de una forma totalmente marginal.
• La satisfacción personal que produce el hecho de ayudar a otras personas, y el sentirse útil para la sociedad, son los aspectos más positivos de la labor social de cara al voluntario.
• Yo animo a todas las personas que puedan, a hacer un voluntariado, para ello no tienen que irse a países lejanos, basta con mirar un poco a su alrededor y verán que hay otras personas que necesitan ayuda, en mi caso es el de dar apoyo a niños con problemas escolares pero hay muchos otros como el de ayudar a los inmigrantes a integrarse en la sociedad enseñándoles a hablar español, ir a residencias para el acompañamiento de ancianos, colaborar con los disminuidos físicos, etc…

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