Consumimos el ocio

Vivimos en la cultura del ocio y del tiempo libre, pero nuestra cultura actual, también es la del consumo. Son dos conceptos íntimamente ligados, ya que el momento en que más se consume es durante el tiempo de ocio, es decir fines de semana y vacaciones y cada vez hay más tendencia a tener momentos de tiempo libre para que se pueda consumir más. Se crean grandes centros comerciales, donde la oferta de ocio y compras se entremezcla. Con esto podemos ver claramente, como hay una completa identificación, entre lo que es comprar (consumir) y pasar el tiempo libre. Las familias con niños pequeños y sobre todo los adolescentes, hacen un uso mayoritario de estos centros.

consumo responsableCuando hablamos de tiempo libre es inevitable hablar de consumo, porque aunque podemos buscar formas de ocio sin consumo, la mayoría de las ocasiones, ambos aspectos están ligados. Nos podemos dar cuenta de que actualmente vivimos en una sociedad altamente consumista, donde cada vez más se incita a dicho consumo, cuando por ejemplo los grandes centros comerciales abren al público días festivos por excelencia, como los domingos, ofreciendo más tiempo para consumir.

El tiempo libre podemos utilizarlo para estar con amigos o familiares, recrearnos en actividades de creatividad con las que disfrutemos, ayudar a los demás altruistamente, formarnos en algún aspecto que nos interese, conocer mejor nuestro entorno o simplemente relajarnos sin movernos del sofá leyendo un libro y evadirnos de nuestras tensiones diarias. Y aunque parece inevitable relacionar los dos conceptos que venimos nombrando “ocio y consumo”, si es posible concienciarnos de la posibilidad de realizar un consumo responsable.
 

CONSUMO RESPONSABLE

 
Últimamente oímos mucho esto del “consumo responsable”, pero ¿sabemos que es realmente? Podríamos decir que hacemos un consumo responsable cuando nuestros hábitos de consumo se ajustan a las necesidades reales y optamos en el mercado por opciones que favorezcan la conservación del medio ambiente y la igualdad social. Así, deberíamos elegir entre las opciones que tenemos en el mercado, aquella que menos repercusiones negativas tenga.

Consejos para ser consecuentes con el consumo responsable:

1. Cuando vayas a comprar algo, piensa si realmente lo necesitas o te dejas llevar por la publicidad y la moda
2. Busca información sobre como se ha fabricado, si ha producido con ello un daño en el medio ambiente o una injusticia social en su fabricación
3. El producto que piensas comprar ¿generará mucha basura o residuos? Plantéate el comprarlo si es así.
4. Utiliza bolsas de tela o similares cuando vayas a comprar y rechaza el uso de las de plástico. En general sería conveniente no abusar de los productos de usar y tirar, ya que generar gran cantidad de basura, es mejor utilizar envases reutilizables.
 

JÓVENES Y CONSUMO

 
Destaca el hecho de que los jóvenes somos la cuarta parte de la población. Ello no sólo es importante por el número de potenciales consumidores, sino también porque implica otro punto de vista ante el consumo, otras pautas de conducta con respecto al resto de la población. El Instituto Nacional de Consumo ha elaborado un estudio sobre este tema, sobretodo con la intención de diseñar las actuaciones posibles desde la Administración para ayudarnos a los jóvenes a saber consumir.

educación en el timepo libreTenemos que tener en cuenta que no hay un tipo único de joven consumidor, depende, del nivel económico, del social, del nivel cultural, etc. El 25% de los jóvenes declara que lo que más les gusta es salir con los amigos, en consecuencia, el consumo juvenil está determinado por el control que ejerce el grupo y, a su vez, por la publicidad. Ésta crea señas de identidad con la que los jóvenes reforzamos nuestra pertenencia al grupo y las diferencias con los adultos.

El valor que proporciona determinada marca de un producto, es el derecho de admisión. Además, estas señas de identidad incluyen determinados comportamientos, como las actividades de fin de semana; gustos, como preferencia por un determinado tipo de música; valores, bienes y marcas. Si estos no se ven cubiertos, nos producen insatisfacción.
 

¿QUÉ PODEMOS HACER?

 
En la actualidad, el consumo propiamente juvenil responde a la necesidad de disponer de espacios propios. La mayoría de los jóvenes se tienen que reunir fuera de casa: bares, pubs,…

• Es conveniente fortalecer la capacidad de toma de decisiones, de forma autónoma y responsable, además de mejorar los recursos y habilidades de los jóvenes para afrontar las situaciones de riesgo en el tiempo de ocio, principalmente durante el ocio “nocturno”, que podemos considerar sería el mayor problema.
• Reflexionar sobre la actual sociedad de consumo y la importancia de educar para un mundo global.
• Adquirir conceptos y conocimientos sobre publicidad y consumo y ser conscientes de la publicidad que nos invade constantemente para aprender a ser objetivos.
• Conocer nuestros derechos básicos como consumidores en los actos de compra o contratación de servicios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *